sábado, 1 de noviembre de 2008

DE UNA IDA Y UNA VUELTA

En el año 2030 necesitaríamos otro planeta Tierra más para cubrir las necesidades. Pese a la crísis reciente, los humanos nos pusimos de acuerdo por una vez en lo que resultaba esencial para la especie e iniciamos el camino de la colonización. Empezamos por nuestro vecino, la Luna.

El ambiente era terriblemente depresivo antes de que lo terraformásemos. Casi todos los habitantes eran población presidiaria, muchos esclavos de las entidades bancarias que pagaban sus hipotecas con años de trabajo extenuante en la minería o en la extracción de agua.

Hubo algún motín, pero conseguimos convertir nuestro satélite en una eficiente lanzadera hacia otros cuerpos celestes.

Marte era el sueño de nuestra inteligencia. Tardamos más de lo previsto en llegar. Mi padre siempre dijo que el cielo sería algún día azul. Cada vez que veo atardecer sobre el Monte Olimpo me digo "estamos en ello".

Nuestra maquinaria completará la tarea a pesar del duro clima de la colonia marciana, formada en su mayor parte por chinos, filipinos y una importante población palestina que ha declarado la creación de un estado independiente. De él dicen con orgullo que ocupa la superficie de diez estados de Israel sobre el planeta rojo.

Cada vez llegan más naves desde Riad. El hiyab se ha puesto de moda en Marte.

Por razones de trabajo me tocó visitar la fábrica de Ikea en A-2 Nemea y entrevistar a su supervisor Leif Ingvar Larsson. De este asteroide se extrae la mayor parte del combustible de las naves cargo europeas y norteamericanas.

Desde que la multinacional se hizo con los derechos de explotación de diez de estas rocas flotantes, la renta per cápita sueca se ha multiplicado por 100%. En una reciente ley aprobada por el parlamento de este país escandinavo, se ha abolido el trabajo.

Claro, los que trabajan en los asteroides son indonesios, que cuentan en sus instalaciones con sauna, masajes y el mejor salmón transgénico ahumado. ¿Han probado el de plátano? Mmm...exquisito.

Hace años que no piso la Tierra. La verdad es que echo de menos sentir esa vieja gravedad atraerme hacia el sustrato en el que se encuentran mis ancestros.

Reflexiono maravillándome por la capacidad que desarrollaron los seres humanos para matarse los unos a los otros cuando se encontraban encerrados en su frágil biosfera. En esa que, a pesar de las migraciones, todavía les cuesta tanto abandonar.

Por el momento y a la espera de que me asignen un nuevo destino, me conformo con excitación intracraneal de fantasías holo. Hoy caminaré descalzo sobre hierba, mojada por el rocío de la mañana, en una preciosa pradera. He seleccionado "ligera brisa".


5 comentarios:

Stultifer dijo...

¿Y te da tiempo ir a Marte y volver en el mismo día?

Mario dijo...

Estoy confundido... ¿Ikea será la primera empresa en asentarse en Marte?
Seguro que ahora envidias más a los suecos que a Stultifer.

Jaime Noguera dijo...

Stultifer:

Con los nuevos motores de pulsos de fotones, sí.

Mario:

En Marte no, en este asteroide sí.
¿A los suecos? Solo envidio a los ricos, pero a los españoles también.

Linda S. Socha dijo...

Wonderful blog! Great Photos! I wish I spoke the language
Linda

Jaime Noguera dijo...

Linda:

Thank you for your nice comment. See ya!