lunes, 3 de noviembre de 2008

HOY, SUPER REGALO


Lucía sabe de mi interés por la Historia, la Segunda Guerra Mundial y por la fascinación que encuentro en la materalización del concepto abstracto del Mal en la ideología nazi. Sabe también que me encanta la prospección histórica y las ucronías o historias de universos alternativos.

Lo que yo no sabía es que podía tener tan en cuenta mis gustos, que bien podía haberme regalado unos calcetines o una maquinilla de afeitar de siete hojas.

Hoy me ha sorprendido muy gratamente con un super regalo. El tocho El imperio de Hitler, de Mark Mazower.

A juzgar por el texto de contraportada Mazower trata en este volumen del proyecto de Hitler de la creación de una Confederación de Estados Europeos (¿les suena a algo?) bajo su guía, sus planes para establecer un dominio africano o el conocido como Plan General para el Este, por el que los territorios de la Unión Soviética serían colonizados con campesinos-soldados germanos, especialmente ex-miembros de la SS. ¿Y qué se haría con la población local? Sorpresa, sorpresa...

Total, que me viene bien para seguir adquiriendo conocimientos para esa novela ucrónica que tengo ganas de escribir algún año y que sería una ampliación de mi premiado relato El día es perfecto.

Lucía, gracias.

4 comentarios:

Lucía dijo...

de nada!! Me alegro que te haya gustado tanto! Lo pensé mucho y busqué en mil sitios pa acertar... porque sorprenderte a tí es tan dificil!

Un besote!! Y gracias a tí por ser tan especial.

muaakss

Mario dijo...

No hay nada mejor que conozcan tu gustos a la hora de regalar...
Yo, hay veces que tiro indirectas... Pero creo que han de ser más directas...

Stultifer dijo...

Anda, que venir tú a preocuparte ahora por la población local... Tienes cada cosa.

Jaime Noguera dijo...

mario:

Directas, siempre directas, que luego vienen los malentendidos.

¿Para qué tener al/a la otro/a comiéndose la cabeza si te puedes comunicar con el/ella y decir lo que deseas? Luego, ante el vicio de pedir, está la virtud de no dar.

stultifer:

Es que me dan penita. ¡Tengo miedo!