
Mientras tanto, pasadlo bien.
Separados por océanos de presupuestos y estructuras industriales; unidos por el mutuo amor al cine. El próximo 23 de junio, los contrayentes sellarán su compromiso durante la ceremonia de inauguración de la sexta edición del Festivalito, que ha preparado un completo programa de bodas para la ocasión: secciones oficiales, retrospectivas itinerantes, muestras informativas, talleres, mesas redondas , proyecciones especiales y el singular taller-concurso-campamento de creación audiovisual La Palma Rueda.
¡Uníos a la celebración! ¡Uníos al Festivalito de La Palma! ¡Uníos a la Revolución!
Así que, encantado y honrado por la invitación del Festivalito para ser miembro del jurado, si todo se confirma y los ángeles del apocalipsis no revientan el mundo antes, estaré allí del 23 al 30 de junio.
Dirigido por Thomas Grube junto al español Enrique Sánchez Lansch, el documental "¡Esto es Ritmo!", sigue de cerca y a lo largo del todo el proceso, un proyecto educativo lanzado por la Filarmónica de Berlín.
El nuevo director de la prestigiosa orquesta, Simon Rattle (ver foto), ideó este proyecto dirigido a jóvenes estudiantes de los barrios periféricos de Berlín y totalmente ajenos a la música clásica para que, bajo las órdenes del prestigioso coreógrafo británico Royston Maldoom, y tras varias semanas de intensivos ensayos, compusiesen una coreografía de "La Consagración de la Primavera" de Igor Stravinsky, para llevarla al escenario. Todo este proceso de más de un mes de duración es lo que recogen las cámaras que rodaron este entretenido y edificante trabajo.
El documental nos viene a decir, muy bien contado, que la música es un lenguaje universal que puede reunir en un esfuerzo común a individuos (250 "bailarines") de todas las extracciones sociales, raciales y religiosas y de los tres sexos.
Muy bien. A ver si algún director iraní, afgano o sirio hace uno parecido en su país, y que cunda el ejemplo.
Sòlo cuando me duele el alma de infelicidad, mi corazòn se pone a latir. El suspiro es el marco ideal de la respiraciòn y la felicidad no es la temperatura de la vida.
Cioràn.
A veces, como dice mi amigo Alberto, lo que sucede, conviene. Ayer un ron cola me rebotó espiritualmente, llevándome a un estado chamánico en el que era invulnerable. Sucedió en el Castillo de Gibralfaro, donde se celebraba una entrega de premios para modernos con mini-miting incluido. Esta vez, del Alcalde de Málaga.
Ella estaba allí. Había acudido a la llamada del bufón. Me acerqué con ánimo romántico y le dije lo que pensaba. Solo me callé cuando cruzó los brazos, pero luego continué. Me dijo que estaba incómoda. En un arranque de mal gusto, ante su nueva negativa, le solté un "tú te lo pierdes, nena" y luego busqué un espejo, pero no había. ¿Era yo el que había soltado tal imbecilidad?
La pobre todavía tuvo el buen corazón de acercarnos al centro a mí y a unos amigos. Continuamos la farra un poco más. Me sentía envejecer con la visión de cada nueva jovencita de andares insolentes, de caderas cadenciosas. Ella le había prestado atención a un tipo recién llegado de Oriente Medio. ¿Era eso lo que me faltaba? ¿El elemento exótico?
Espacio dedicado al hedonismo y a la vida surrealista de JAIME NOGUERA; ... buen cine, buenos libros, buena comida, buenos momentos, aunque breves ... mmmm