martes, 17 de febrero de 2009

LA MADRE UCRANIANA


Hace cinco años ya que la besé por última vez y no puedo dejar de notar algo que se tambalea en mi interior, como una copa a punto de volcarse, cuando veo las fotos de su hijo recién nacido.

Veo el rostro adolescente y mis dedos jugando nerviosos con su pelo color de trigo, sus ojos verdes reflejar un rayo de aquella tormenta, una noche inmensa, en aquel barco viejo zarandeados por las olas, en el Mar Negro.

La veo acusarme a mohines la primera vez que le robé un beso, en una calle de Odessa, rodeados por los tilos que rompían, mirones, con sus raices el firme.

La veo muy abrigada en Estrasburgo, salida de la nada para llevarme a dar paseos por los alegres puestos de navidad de Place Kléber. Y mirarla cómo miraba los temas que incluían los cedés de la FNAC, sin comprar nunca ninguno. Y como me descubría observándola y se ronreía con mi sonrisa.

Solo he podido hacer lo que debía hacer. Responder a su email con un "Es un niño precioso. Enhorabuena y mucha suerte".


8 comentarios:

Rabieo dijo...

Los hombres tenemos un innato sentimiento de pertenencia sobre todas las mujeres. Este sentimiento se acentúa aún más sobre todas las mujeres que se haya besado... y todavía mucho más, sobre todas las mujeres a las que se haya hecho el amor.

Es un concepto criticable desde el feminismo, pero muy consolidado desde posturas socioevolucionistas.

A menudo, el sentimiento de pertenencia al que te da derecho el beso, colusiona con el derecho de otros hombres a poseer a la misma mujer. Por eso el hombre, ha de vivir en comunidad con sus amigos, contándose los secretos de los besos de sus mujeres, a la luz de un buen pub y acompañado de la fidelidad y la facilidad de palabra que proporciona una buena cerveza fresquita.

He aquí la receta para solucionar absolutamente todos los problemas mundiales. Besos de mujeres y cervezas fresquitas a raudales. Todo gratis, eso sí.

Thiago dijo...

Chico, has tenido un hijo de Ucrania? Pero de toda o de parte? jajaj

El caso es que tu post destila amor y melancolía con cierto cosmopolitanismo... Hay besos que nunca se olvidan.

Quizás tendrías que mandarle unos baberos de regalo...jajaj

Bezos.

Stultifer dijo...

¿5 años embarazada de tus besos? Me he comprado el libro Hombres salmonela en el planeta porno, de Yasutaka Tsutsui.

Jaime Noguera dijo...

Rabieo:

La mujer que ha vivido la firma de nuestro ADN queda grabada en nuestra psique for ever.

Me apunto al intercambio de secretos besatorios con cerveza fresquita. Buena receta.

Thiago:

No, nooo, no es hijo mío...si fuese por telepatía...

Stultifer:

Tiene buen título ese libro. Cuando lo leas, dime si lo recomiendas.

Stanley Kowalski dijo...

Responder ese mail, habla muy bien de vos.

BESOS

Tordon dijo...

Esa su obsesiva querencia por los besos del Este,estimado Jaime, me resultan harto sospechosos...

Sí, ya lo sé, la envidia es muy mala.

El Porquero de Agamenón dijo...

Estimado señor Noguera:
¿Nostalgia del niño perdido?

El Porquero de Agamenón dijo...

señor Noguera:
¿o nostalgia de la madre por hacer?.
El porquero.