
Ayer pasó una unidad de reclutamiento del U.S Marine Corps por la puerta de mi casa y estuve charlando con uno de los oficiales, que por cierto olía a azufre.
-Pero...¿No estoy muy gordo para entrar en los Marines?
-No, no, incluso siendo gay puedes entrar.
-No...no lo soy.
-Ah, disculpa. Creía.
He firmado los papeles con una pluma de cuervo negro y mi propia sangre y esta noche salgo para Bagdad. ¡Que bien dejar atrás este frío!
Me han dado un M16 con las instrucciones en inglés, farsi y pastún.
Lo dicho ¡A vivir!
3 comentarios:
Señor Noguera:
Le deseo un buen viaje y mucha aventura en su estancia bagdadí, que mate ustedo mucho y bien y deje empeños literarios y artísticos que lo único que hacen es amariconarlo y desviarlo de su heroico destino militar.
Enhorabuena.Por lo menos así dejara de enviarme por un tiempo surtido variado de críticas devastadoras de Prime Time con las que tanto solaz me procura y se procura.
jajaja si no?
como se nota que hoy es el día de los inocentes...
Estimado Porquero:
Al final no he ido.
Lucía:
A veces me dan ganas de que no lo fuese.
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