viernes, 16 de mayo de 2008

SIGUEN LAS CLASES


Siguen las clases del coche. No me gustan los coches.

Embrague y freno suavito. Pon primera. Suelta embrague hasta que tiemble, suelta freno, acelera. Embrague y mete segunda. Por tu carril, a la derecha en la rotonda, gira, gira el volante, acelera, intermintente al salir de la rotonda. Apaga, apaga.

40€ y pico la hora y media. Fuengirola un día, otro Málaga, hoy a la universidad.

¡Que suplicio!

5 comentarios:

Lucía dijo...

a ver si apruebas a la primera... que aquí no valen los milagros :P

Stultifer dijo...

Para suplicio el mío con la idea de fiesta y fiesta y resulta que era todo menos una fiesta. Un negocio de la fulana. Pero hubiera estado muy bien haber reservado una mesa... A la próxima.

Jaime Noguera dijo...

lucía:

Siempre valen los milagros. ¿Y si el novio del examinador le manda un mensajito diciendole que si no aparece en dos minutos le deja, y entonces el tipo me dice que "aprobado" y sale corriendo?

stultifer:

Es que la tía podía haber avisado que había que reservar, pero lo dijo como si no hubiese problema de sitio. Y claro, empezar de fiesta a la una...yo ya estoy mayor.

Rabieo dijo...

El carnet es uno de los pasos obligatorios hacia la madurez. Poseer al coche, al igual que poseer a una fémina, te convierte en un adulto con propiedad e independencia. El coche es un espacio personal, una burbuja de intimidad.

También es un sablazo. Una puñalada a cualquier economía. También en esto se parecen a las mujeres.

Jaime Noguera dijo...

¡Cuanta sabiduría! Ya, hasta yo, que no tengo hipoteca, no llego a fin de mes.