miércoles, 26 de agosto de 2009

COMIENDO CUY

Observen la aterradora imagen de la cabeza de ese ser de aspecto maléfico. Me refiero a lo que beso, no a mí mismo. Es un Cuy.

El cuy, cobaya o conejillo de indias (Cavia porcellus) es una especie de roedor de la familia Caviidae. Es originario de la Cordillera de los Andes.
Según me comentaron, gastrónomos famosos lo consideran un manjar y está considerado rico en Omega 3.

Un servidor fue invitado por el director del Festival de Cine de Pasto a degustar el bichito. No quise imaginarme cuantos de ellos habría en el refrigerador del restaurante. La imagen, debo confesar, me torturaba un poco.


Lo primero que nos sirven, para ir haciendo boca: higado de Cuy sobre palomitas de maiz. ¡Mmmm...que buena pinta!

Y...bueno...rico.


Luego llegó la carne. La pedí con cabeza, que dicen los expertos cuyfagos que es la mejor parte.
¿Os habeis dado cuenta de que en los documentales de aventura siempre que comen algún bicho raro, suelen decir que la parte más asquerosa (cabeza, testículos, ojo, tripa) es la más deliciosa?


A zampar. Aquello fue casi una autopsia. Capas de músculo, depósitos de grasa amarilla, costillas, huesecillos, piel frita crujiente...y tampoco estaba tan bueno como me habían dicho.


Al final honramos al animal comiéndolo. Yo no pude con todo y me llevé la mitad del cuy para el hotel. Se lo regalé a una de las recepcionistas, Jenny, que me lo había pedido si me sobraba. Casi me hizo una reverencia.

6 comentarios:

Lucía dijo...

y estaba bueno?

Mi hermano lo comió cuando estuvo en Ecuador, stuvo viviendo unas semanas con unos indigenas y stos cazaban a los bichos stos en la selva, así que eran como ratas salvajes... tu Cuy tiene mejor pinta, ahí criado en cautividad to pijito :P

Stultifer dijo...

Luego te quejarás de que no te besan las chicas. Lo pregonaré a todos los vientos. Comes ratones. Mira Jaime, si no tenías suficiente dinero haberlo dicho y te hubiéramos buscado 3 euros para ayudar. Pena, penita, pena.

Fiebre dijo...

Las siete cosas me han dado viendo esto.
Claro, que luego he recordado cómo me miran a mí cuando se me caen los lagrimones... recordando las ancas de rana, los caracoles y los riñones y mollejas de cordero y me he dicho:
Si estoy en esa mesa, seguro que me ´jarto´, sin dudarlo.

Atralla dijo...

¡Ay, Noguera! ¡Por Diosssssss!

Atralla dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Yo soy aquel dijo...

Dales un filetón con patatas y verás por dónde se meten la rata de mierda esa.