martes, 8 de abril de 2008

TARDES DE FESTIVAL

Actores a la deriva en busca de las siete ciudades del representante. Conquistadores cachitas acosados por amazonas hormonadas con tanga de cordel. Estrellas olvidadas, pecios flotantes a pique del hundimiento etílico. Promesas que nunca cuajaron. En el aire salado se mastica la esperanza.

Pienso en estas cosas mientras contemplo el bestiario humano desde mi silla del Café Negro, frente al Teatro Albéniz.

Junto a Emma Suarez o El Duque pasa un gitano de voz rasposa agrediendo los oidos del respetable.

A la verita de otro de los tantos directores noveles y grisaceos que pululan la calle en busca de algún periodista, o especialista, o comentarista que le reconozca, otro súbdito de la corte de los milagros nos pide unos céntimos para comer.

Las niñatas corren teléfono-cámara en mano de un lado para otro como si la foto que van a sacar las vaya a hacer mejores personas. Aunque esto último a ellas les importe un pimiento del piquillo con chorreras.

Le hago un gesto al camarero, pidiendo otra de aceitunas.


domingo, 6 de abril de 2008

EL TRIANGULO DE LAS BERMUDAS. La serie.


Podría contaros algunas de mis últimas experiencias vitales, pero no me apetece. Por cierto, me he dado cuenta de que este blog lo lee más gente de la que yo creía, a juzgar por los comentarios e incluso algún mensaje a mi móvil. Siento defraudaros con este post.

Anoche me acosté muy tarde y hoy me levanté muy temprano. Resultado: os hablo de una mini serie que estoy viendo.

Se llama The Triangle y trata las aventuras y desventuras de un grupo muy heterogeneo de investigadores que un rico magnate (Sam Neil) contrata para descifrar el misterio del triángulo de las Bermudas con la promesa de apocquinarles 5 millones de dolares USA por cabeza. La dirige nada más y nada menos que el xmaniaco Bryan Singer.

Y ya. Son tres capítulos, He visto dos, y creo que NO merece la pena, pero ya que estoy, voy a ver el tercero que me queda esta noche, que me acostaré tempranito y agur.

Un trailer:
http://www.youtube.com/watch?v=LRBcTiRCiKs&feature=related


sábado, 5 de abril de 2008

THE MIST. Hay algo en la niebla.

Me la he cargado esta mañana aprovechando los primeros rayos de luz. Y es que no me gusta ver películas de "terror" por la noche.

Para diferenciarla de la película de John Carpenter, en España parece que ha sido titulada La Niebla, de Stephen King.

Dirigida por Frank Darabont, quizás el mejor adaptador de las novelas y relatos del genio oscuro de Maine (dirigó La Milla Verde y Cadena Perpetua), la película es correcta llegando a tener algún momento verdaderamente terrorífico. O quizás sería mejor decir...desagradable.

El esquema es el preferido por King en sus narraciones. Una pequeña y pacífica comunidad que se ve aislada y debe unirse para enfrentarse a un peligro sobrenatural, que despierta las desconfianzas y rencores de sus miembros, llevándoles al borde la locura y la muerte.

En este caso la amenza es una bruma cargada de criaturas lovecraftianas y el espacio principal de la acción es un supermercado en el que queda aislados personajes tan dispares como un político local, moteros bigotones, una simpática ancianita, los hillbillys de turno, una integrista religiosa y el protagonista blanco y rubio, interpretado por Thomas Jane.

Tenemos todos los elementos para una peli de entretenidos sustos, mal rollete, pena por que se comen al personaje que te caía bien casi al final de la peli (¿cual será el que te caiga a tí mejor, eh?) y final inesperado. ¡Y sin destripar nada!

http://www.youtube.com/watch?v=EP-MHO_M6ik


viernes, 4 de abril de 2008

900 PESETAS

Edificio Negro, Málaga. Zona de tránsito obligado del malagueño en su quehacer burocrático. Once de la mañana. Descubro, tras pasar el rutinario control de seguridad, que el rumor de que allí había una cafetería es cierto. Me acerco hasta la puerta con la intención de tomarme mi café matinal. Subitamente me sumerjo en una película de ciencia ficción.

Levanto la cabeza y leo "MENÚ DEL DÍA 900 Ptas". Un escalofrío me recorre la espalda. ¡He viajado en el tiempo! ¡Por fín! ¡He vuelto al pasado! ¡Podré forrarme haciendo predicciónes sobre los resultados electorales de los próximos lustros! Miro a mi alrededor esperando ver chaquetas "arremangás" de colores chillones y pelos cardados, o pantalones vaqueros rotos combinados con Panama Jacks y camisas de pana a cuadros sobre camiseta blanca.

Nada.

Todo sigue igual. Los menús del día no valen 900 pesetas, sino 9€. La gente ya no queda con los amigos llamándose al fijo, usa "móviles", teléfonos portables muy pequeños y finos que te conectan a una cosa que se llama internet. Las natillas se llaman Danet y veo gente con latas que ponen Coca Cola Zero. ¿Qué es esto? Los duros no son solo tipos con malas pulgas, el Manga no es el imperativo del verbo "mangar" y en los recreativos ya no hay pandas de chavales jugando al Super Golden Axe.

Sigo en abril del 2008 y Felipe González no es presidente.

Todo ha sido un autoengaño. Se trata de un mero elemento publicitario que el dueño del local guarda por añoranza.

Pido un café y saco del bolsillo el euro para pagarlo.

jueves, 3 de abril de 2008

REFLEXIONES DEPORTIVAS

Ayer quedé, a salto de mata, con un amigo y su amigo para echar unas canastas de baloncesto junto a mi casa. Y es que cuando me llamaron estaba con ganas de mover la grasa un poco.

Uno de ellos jugó la mitad del partido con una mano, fumándose un pitillo con la otra. Si lanzamos 500 canastas en total, metimos 15. La debacle. Así, en ropa deportiva, envalentonados, fuimos a tomarnos una cerveza a un bar cercano y (a pesar de ser cercano) cogimos el coche para ir hasta allá.

Después fuimos a Málaga a recoger a otro amigo, y desde allí al al Plaza Mayor a lo típico, lo que hacen los españoles con más asiduidad: "tomar algo." Ellos se hincharon de montaditos de lomo, sobrasada, queso ibérico... Yo me comí una hamburguesa de pollo, por aquello de que el pollo no tiene grasa.

Acabamos en el desértico Puerto Marina de un miércoles noche a seguir la jocosa tertulia. Los que habían venido a jugar conmigo, en pantalón corto pasando más frío que recogiendo rábanos. Yo, con una chaquetilla Nike con la cremallera rota y que el perro usa de manta, osea que estaba todita llena de pelos. Y es que al cogerla, con las prisas de que me esperaban fuera en el coche, no reparé en ellos.

Me dejaron en la puerta de mi casa a las once y media más o menos.

El deporte es patético.

miércoles, 2 de abril de 2008

EN EL RODAJE DE PRIME TIME

Ayer pasé el día en el rodaje de Prime Time, de Kino Pc, empresa dirigida por Chema Asensi y que se ha encargado de poner los 2'5 millones de euros de presupuesto para el film.

Pasé una agradable jornada entre bastidores y como observador y debo decir que hasta el catering era bueno. Un estofado muy sabroso, sí señor.

La historia narrada tiene que ver con las ideas distópicas huxleyanas. Me explico. La pinícula va sobre una pareja que es secuestrada para un programa de televisión por inernet en un futuro no muy lejado, con lo que en realidad el director Luis Calvo Ramos pretende hacer una crítica a la escatologización y falta de moral de la televisión actual.

Resulta que Luis, el director, había contado conmigo como actor en un cortometraje hace como diez años o así, cuando los dos estudiábamos en la universidad de Málaga. Así que el encuentro fue como el que nos ha sucedido a todos con algún antiguo compañero de estudios. Entrañable.

Le he visto muy tranquilo y controlando en todo momento. Y eso que tiene un equipo de casi 60 personas currando. Osea, ninguna tontería. También allí había amiguetes que me pasaban mini croissants de chocolate de esquinilleo. ¡Que ricos!

En el reparto caras muy conocidas del cine y la televisión patrias, desde Pablo Puyol (que me dijo que le sonaba mi cara, como siempre, produzco el fenómeno Zelig) a Leticia Dolera pasando por Ana Álvarez, María Agudo, Antonio Navarro y el siempre muy solvente Alberto González, aquí en la foto a la derecha.

martes, 1 de abril de 2008

MI HOTEL EN LA HABANA

Ya me han informado desde la organización del Festival internacional del Cine Pobre de Gibara de que mi hotel en La Habana es el Habana Riviera.

Está pegadito a una parte del Malecón, en el Vedado, a 20 kilómetros de la playa de Santa María del Mar y cerca de la Plaza de la Revolución, que me quedé por ver en mi anterior viaje a Cuba. Esta vez no me lo pierdo, que igual cualquier día le cambian el nombre.

Leo en una guía que el hotel está "considerado entre los mejores establecimientos de lujo en Cuba" y yo, claro, pienso...que bien que no lo pago yo.

Viajo a una isla que es diferente a la que ya conocí. Sus habitantes ahora pueden comprar teléfonos móviles y pagar una habitación en un hotel, aunque el precio de la noche sea el equivalente a seis meses de su sueldo.