Lo mejor: El duelo con el francotirador iraquí.
Lo peor: Las charlas con teléfono por satélite con la parienta. No te lo dejan hacer trabajando en una oficina, ¿y currando de francotirador sí?
“Los zombis somos todos. Zombis por andar desnortados, sin rumbo, sin saber hacia donde nos dirigimos, somos una sociedad que avanza devorando lo que se nos pone por en medio. La estupidez, la lobotomía del sentido crítico se contagia y al final nuestros ojos están tan ciegos como las pupilas blancas de los zombies”.


Estoy en el baño. Quiero pegarme una ducha y agarro el bote de gel de aloe vera con el que me voy a frotar gozosamente. Esta mojado y se me resbala de las manos, acabando en el suelo.
Sección Oficial de Cortometrajes a concurso
BASES GENERALES
1.- Podrán participar todos los realizadores que lo deseen, sin distinción de nacionalidad, ni límite de edad.
2.- Las obras podrán haber sido realizadas en cualquier formato, siempre con posterioridad al 1 de Enero de 2010.
3.- La organización establece una única categoría a concurso, en la que concurrirán aquellos cortometrajes independientemente del formato en que hayan sido grabados (35mm, DVCAM, Mini DV,HD, etc..) y sin criterio de género (podrán participar ficción, documental, etc...) .
4.- La duración máxima de las obras no excederá de 20 minutos.
5.- No hay límite máximo de obras por participante/s.
6.- Un comité de selección se encargará de elegir las obras que se exhibirán a concurso, comunicando posteriormente a sus directores y/o productores su inclusión en el Festival.
7.- Las obras seleccionadas se exhibirán dentro del marco del Festival. Las fechas de proyección se comunicarán a sus respectivos directores y/o productores por teléfono.
8.- Las obras no seleccionadas podrán retirarse con la presentación del DNI a partir del14 de noviembre de 2011.Para su retirada, deberán avisar a la organización mediante teléfono o a través de un e-mail con al menos 5 días de antelación. Se entenderá que, transcurrido el plazo de 30 días a partir de esta fecha, los/las autores/as renuncian a las mismas, pudiendo la organización hacer de ellas el uso que estime oportuno. No se admiten devoluciones por correo, salvo que el interesado pague los gastos de transporte que de ello se deriva, pudiendo incluir en el sobre donde envía la copia otro sobre con la dirección donde reenviar el cortometraje una vez finalizado el festival, con sus respectivos sellos.
9.- El jurado será nombrado por la organización del concurso. Su fallo será inapelable y se hará público a través de los medios de comunicación, así como por teléfono a los ganadores.
10.- Una copia de cada obra seleccionada quedará en propiedad de la Organización, la cual comunicará a los propietarios el uso siempre de carácter cultural no lucrativo que se haga de ella.
11.- La inscripción se realizará enviando una copia de la/s obra/s en DVD, y deberán ir acompañados de fotocopia del DNI del director/a o productor/a, la ficha de inscripción impresa debidamente rellenada y un CD con todo el material anexo que se pueda aportar sobre el mismo (la ficha de inscripción en un archivo .doc, fotografías, recortes de prensa, etc…) con la idea de elaborar posteriormente un catálogo que sirva para promocionar a las obras.
12.- El plazo de recepción de las obras se abrirá a la publicación de las presentes bases y se cerrará el 16 de Septiembre de 2011, quedando excluidos todos aquellos trabajos recibidos con posterioridad a dicha fecha.
13.- Los cortos deberán presentarse o ser enviados a la siguiente dirección:
XIV Festival Internacional de Cortometrajes y
Cine Alternativo de Benalmádena
Delegación de Cultura – Casa de la Cultura
Plaza de Austria, s/n
29631 Benalmádena (Málaga)
14.- Aquellas obras no habladas en castellano deberán estar subtituladas en dicho idioma.
15.- Los productores de los cortos seleccionados autorizan la utilización de un fragmento de las obras hasta un máximo de tres minutos, para su posible difusión en los medios de comunicación.
16.- La Organización podrá exhibir las obras seleccionadas en los lugares y horarios que estime oportuno, siempre con un fin de carácter cultural no lucrativo.
17.- Los casos no previstos en las bases serán resueltos por la entidad organizadora.
El hecho de participar conlleva la aceptación de todas las bases.
Premios
18.- Las obras seleccionadas optarán a los siguientes premios :
Primer Premio: 1500 € y Trofeo.
Segundo Premio: 750 € y Trofeo.
Tercer Premio: 500 € y trofeo.
19.-El Jurado, si así lo estima oportuno, puede declarar desierto cualquier modalidad a concurso.
20.- Los premios deberán recogerse el día de clausura del festival. La no concurrencia de algún representante del cortometraje en la entrega de premios podría derivar en la anulación del premio.
21.- Todos los premios están sujetos a las retenciones que determine la ley vigente.
Para más información contactar con la Asociación Cinematográfica de Benalmádena ( José Ramón Martínez ) en el teléfono 653 58 13 05.
E-Mail : festcinebenalmadena@yahoo.es
Zelig vino a visitarme a Estonia y decidí llevarle al café de un balneario de los años 30. Pedimos la bebida local: vodka. Él estaba raro, me parecía que había envejecido, el brillo en sus ojos no era el mismo y lucía alguna cana.
Una conocida de Kairi, casada con un noruego de origen africano, pasó por el apartamento para intentar vendernos una de esas máquinas de café en capsulas que luego tienes que comprar a la misma compañía.
Este es la primera parte del primer capítulo de un libro que he terminado recientemente. Es la historia de Alejandro Noriega, un escritor español de tercera categoría que es contactado por la ONU (o lo que queda de ella) para realizar un informe sobre la Guerra Zombi en España. Espero que os guste y que podais encontrar pronto la novela completa en la estantería de vuestra librería favorita.
NORUEGA
I
Nunca le había reventado la cabeza a nadie. Nunca… hasta aquel día.
La pandemia me había pillado fuera. En Noruega. El cuerpo desnudo y muy activo de una joven fisioterapeuta me había hecho encender la televisión menos de lo normal.. Lo hacíamos ocasionalmente, entre sesión y sesión de sexo, cuando reponíamos fuerzas con un café largo o una sopa de fideos de sobre.
Las noticias eran confusas. Por un lado estaba el volcán, que de cuando en cuando interrumpía el tráfico aéreo en alguna zona de Europa, dependiendo de la dirección de los vientos. Por otro, un importante atentado terrorista en un almacén de armas de una república caucásica de nombre marciano. Japón, las revueltas en el Mundo Árabe…
Mientras preparaba pasta en la cocina, ella me contó alterada que algunos países habían cerrado las fronteras. Schenguen había sido suspendido temporalmente, al parecer para evitar el colapso de los sistemas públicos de salud y los centros de acogida. Hablaban de una epidemia que traían los refugiados, una gripe feroz. Luces de neón anunciaban con horror en todo el mundo: PANDEMIA.
La gente estaba más preocupada que nunca. Se hacía acopio de víveres, las mascarillas se agotaron en las farmacias y se multiplicaron los crímenes y las agresiones. El mundo parecía haber caído en las garras de la paranoia. Italia y Rusia decretaron el toque de queda. Internet funcionaba cada día peor, al igual que la cobertura de los móviles. Las cenizas del volcán ocasionaban interferencias, dijeron por la radio.
Una mañana oí como ella se desplomaba en su camino hacia la casa. Escuché el sonido acolchado de su cuerpo hundirse en la nieve. Estaba preparándole una tortilla española con mucha cebolla, como a ella le gustaba. Me cubrí con un abrigo y salí a ayudarla en pijama. La levanté como pude y la llevé en dirección a la puerta.
Estábamos en el vestíbulo cuando lanzó su primera dentellada al aire. Gruñía y hacía un extraño ruido, una especie de “clac” con las mandíbulas, inhalando con fuerza, como si me oliese. Al caer su gorra de lana, dos ojos cegados de blanco, desvaídos, muertos me miraron ansiosos. La solté de puro miedo. Ella se incorporó. Parecía desorientada, explorando el vacío a mordiscos.
Ayer me desperté en mitad de una pesadilla. Ella me hacía el amor de nuevo, sonriendo, mirándome sin verme con esos ojos de un blanco turbio, sucio como la nieve que aquel maldito día cubría el jardín.
Embistió torpemente hacia mí y, al esquivarla, estuve a punto de caer al tropezar con un viejo microondas que había en el suelo.
Yo era más fuerte que ella, al menos antes de...
La agarré con dificultad por la espalda para intentar inmovilizarla.
-Kristín, Kristín…¿Qué coño te pasa?
No respondía. Se revolvía agitándose, propinaba patadas sin fuerza, temblaba. Por un segundo me pareció estar bailando con una yonki hasta las cejas de cocaína. Proyectó su cuello varias veces, como una cobra, y estuvo a punto de morderme el antebrazo. Entre sus gemidos guturales oí como se fracturaba alguna costilla.
La aparté de mí con fuerza y ella perdió el equilibrio, volviendo a caer al suelo, junto a la cama.
Mierdamierdamierdaseguro
quesehainfectado
sehainfectadopordiosseguroque
hasidoenelputohospitalseha
infectadoyahorayoquehagola
matonoquieronopordiosla
matononononoquehago
quehagolavecinanoestaque
hagodiosmio.
Se levantó de un salto. No lo pensé dos veces, agarré la sartén por el mango y se la estampé en la cara. El aceite la quemó y ella se apartó aullando, con los trozos de la tortilla pegados a la piel que se levantaba en ampollas. El pelo que yo le acariciaba cada noche humeaba. Noté como lágrimas calientes explotaban en mis ojos Le pegué una patada y la tiré al suelo. Me puse de rodilla sobre ella y la golpeé con la sartén a modo de maza, con los ojos entreabiertos. Unadostrescuatrojodercallatedeunaputavezcincoseissieteocho.
Oí hueso astillarse y un chof-chof. Dejó de moverse.
Por la puerta abierta entró la vecina. La viejecita llevaba dos bolsas de la compra.
Me observó, perpleja, los ojos como platos.
-¿E…está…muerta?
Me quité algunos restos de sesos del cuello y la barbilla y solté la sartén antes de vomitar. La anciana puso las bolsas en el suelo, se dirigió hacia la cama pasando por encima del cadáver de Kristín. Cogió la sábana y la usó para tapar el cuerpo...
-Le prepararé un té.
Primero intentó llamar por el fijo a los bomberos. Yo, sobre mis rodillas en el suelo, intentando recomponerme entre sollozos, miraba la sábana en el cuerpo muerto de mi amante. La sangre la iba tiñendo y borrando las manchas amarillentas de nuestro amor.
La vecina musitó algo mientras calentaba el agua en la tetera.
-¿Rojo o verde?
Espacio dedicado al hedonismo y a la vida surrealista de JAIME NOGUERA; ... buen cine, buenos libros, buena comida, buenos momentos, aunque breves ... mmmm