martes, 18 de marzo de 2008

VILLA DE LEYVA. A punto de regresar.

Ya queda poco para mi vuelta. Hace un par de dias llegue a Vila de Leyva con Lucia. Estamos en casa de un tio suyo pintor, Fred Andrade, muy bueno. El lugar es espectacular, aunque para llegar a la casa hay que triscar el monte cual cabritilla.

En lugar de poneros fotos bonitas del pueblo os pongo la del STOP colombiano. Me encanta.

Aqui a los menus se les llama "corrientazos", fuimos a un restaurante pero ya no daban, era tarde, asi que nos pedimos una "picadita", que resulto ser picadota y de carnecita, chorizo, morcilla, etc. Nos pusimos burros. Juro que en cuanto vuelva me vuelvo a poner a dieta.



Otra calle del pueblo, paseando antes de tener una reunion con los organizadores del festival de cine de Villa de Leyva. Y nada, que llego el 21 a Malaga, por un lado con ganas de trabajar, con otro por penita por dejar este bonito pais y a lo mas bonito que tiene. A buen entendedor, pocas palabras bastan.




domingo, 16 de marzo de 2008

PARQUE NATURAL TAYRONA. Dos días en el paraiso.

Por fín, después de enchufarme en vena todas las vacunas habidas y por haber acabé visitando un sitio donde al menos alguna de ellas era recomendable.

Hoy llegamos del Parque Tayrona, una impresionante reserva natual habitada por los indios aruacos y los koguis, aunque también por algunos turistas argentinos e israelíes. Afortunadamente, llegamos en temporada baja.

Tuvimos que caminar una hora y media por terrero rocoso, pasos de asémilas, etc, escoltados por tucanes, monos titi, ardillas y mosquitos de todos los colores y tamaños.

Laura, la jóven prima soltera de Lucía, nos hizo de guía, aunque se perdió un par de veces, jajaja. En medio de aquel Jurassic Park, nos acompañó un perro al que bautizamos como Juancho, y que no aparece en la foto. Creo que se lo comió el Tiranosaurio.

Primera parada: Arrecife. El día estuvo agradablemente nublado, así que la mezcla de repelente contra insectos, protección solar y sudor no fue lo desagradablemente pegajosa que preveíamos. No obstante, hacía calor, y en esta playa no era conveniente bañarse. Llevan 200 ahogados.

Camino a La Piscina, una playa protegida por arrecifes de coral. Entre playa y playa nos internábamos en la foresta colombiana. Había tantos sitios hermosos que me quedé en ocasiones paralizado, al comprender que ninguna foto les haría justicia.

Descansito en La Piscina camino de Cabo San Juan, donde esperábamos pillar hamaca para la noche. Aquí si que nos bañamos un buen rato. El agua, aunque no se aprecia, era cristalina.

En Cabo San Juan nos sentimos como los protas de Lost o los concursantes de Supervivientes. Comimos allí carne al carbón y a la plancha y decidimos dormir en el primer lugar que habíamos visto en Arrecife, pues tenían mosquiteras en las hamacas, algo muy importante en las noches del Parque Tayrona.

Dormimos en un lugar estupendo. Una construcción de madera y fibra de coco. Estábamos a cubierto. El baño era de lujo. Eso sí, durante la noche oía a simpáticas cucarachas del tamaño de mi puño chocar contra la tela mosquitera y caer al suelo con un ruido sordo.

Tuve que ir al baño a oscuras (se fue la luz en todo el centro de acampada), me mordió la planta del pie una hormiga roja y tuve que volver a mi hamaca a tientas, así que creo que le metí mano a medio parque.

La imagen que veis corresponde al momento del pago de la factura con tarjeta de crédito. Como no había cobertura tuve que subir a esa roca con la chica de recepción a marcar el pin. ¡¡¡Lo prometo, no es broma!!!

En plan Indiana Jones, esta mañana en el camino de vuelta. Lo que cuelga del arbol en la derecha de la foto es un nido de termitas. Hoy hemos tenido que caminar menos, pero hacía más calor, o eso parecía.

Estos días están sin duda ha sido lo mejor del viaje...o no. Y es que, hasta ahora, y toco madera, todo ha ido como la seda, sin ningún contratiempo. Estoy feliz y pasándolo cheverísimo.

Amigo, amiga, ¿quiere un consejo? ¡Visite Colombia!

jueves, 13 de marzo de 2008

QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO. Visitando a Bolívar.

Hoy fuimos a la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde murió el libertador de cinco naciones latinoamericanas, Simón Bolívar. Nos tocó un guía majete que no paraba de llamarnos "gallegos" y mirarle el escote a Lucía y Laura.

Es el típico lugar dedicado al prohombre de turno y lleno de documentos históricos, uniformes, placas conmemorativas, etc. Entretenido.

Y nada, muy bonitos los jardines, curiosa la colección de arte moderno y llamativo un edificio regalado por la Venezuela chavista y que se supone inaugurará Don Hugo el próximo septiembre. Lo dicho, realismo mágico.

PLAYA BLANCA EN SANTA MARTA. Cumpleaños caribeño.

Se acabó el festival y nos mudamos de Cartagena de Indias a Santa Marta, municipio ubicado en las cercanías del Parque Tayrona, a tres horas de viaje en buseta desde Cartagena . Estamos durmiendo en un piso en la zona chic del Rodadero. Ayer fuimos de playita a Playa Blanca. Hay que ir en lancha, fuimos Lucía, su prima Laura y yo por menos de diez euros, y en plan españoleitor, con nuestros bocatas y todo.

Acá en la playa. Como llegamos temprano no había mucha gente. Nos dedicamos practicamente a asarnos al sol y a bañarnos en sus aguas límpidas y muy ricas. El acoso de los vendedores era bastante más amable que el sufrido en Isla Barú.

No pudimos evitar hacer el ganso, y menos visto el panorama. Nos dedicamos durante unas cinco horas a rascarnos el ombligo y hubo tiempo de pensar y de idear tontadas varias. Eso sí, untados con protección solar del 50.


Con Laura, la prima de Lucía, que es un solete. Está siendo nuestra guía por la zona, llevándonos a los lugares más chéveres. Tiene una forma de hablar muy graciosa y me ha dado por imitarla. Se lo toma bien.



Rojo como un camarón en la lancha de vuelta de las tres de la tarde. A pesar de la crema, me quemé algo los dedos de los pies, pero está todo controlado.
Y así celebré mi 31 cumpleaños.

miércoles, 5 de marzo de 2008

IMÁGENES FESTIVALERAS.

Haciendo el lila con el realizador colombiano Harold Trompetero. En una fiesta en la Casa de la Cerveza, en el Arsenal. Dimos de qué hablar a la prensa del corazón local.

Ayer me dejaron más invitaciones a fiestuquis varias y dos invitaciones para comer en la Escuela de Hostelería de Cartagena.


Andando nos encontramos con el rodaje de otra adaptación de Gabriel García Márquez. "Del amor y otros demonios"

Y me comí esta fruta babosa llamada Granadilla, de sabor muy peculiar. Johny Rambo, te reto.


ISLAS DEL ROSARIO Y BARÚ. Excursión off-festival.

Con algo de retraso partimos ayer del Puerto de los Pegasos de Cartagena de Indias. Nos colocaron unos chalecos salvavidas y, untados en nuestra crema de protección 50, nos dispusimos a descubrir las Islas del Rosario, Parque Natural a dos horas de viaje de la ciudad.


Una de las muchas islas del archipiélago que pasamos a babor y a estribor. Me imagino que nos dieron algún tipo de explicación desde el barco, pero el sonido era tan malo que no había quien se enterase. A pesar de todo, la vista era mucho más impresionante que mis fotos.

La vegetación y la fauna eran lujuriosas. Impresionante la cantidad y variedad de pájaros. ¡Como para llevar un smoking negro! Acaba blanco.

Primera parada y autoretrato chévere en las cercanías del Oceanario. Me sentía como Joselito en "Supervivientes"

Recién desembarcado en Playa Blanca, Isla de Barú. Parecía aquello la portada de un folleto de viajes. Paradisíaco total. Los de mi alrededor eran en su mayoría vendedores ambulantes muy insistentes. Para huir, me hice pasar por cubano sin un peso, indicándoles a continuación donde descansaba el grupo de italianos que iba en el barco, con los bolsillos llenos de euros frescos.


El agua trasparente, la arena blanca, la mamasita bella...

Había que andar con cuidadín, ya que en algunas zonas había restos de arrecifes muertos, una pena de desastre ecológico cuyo origen todavía no se ha consesuado a pesar de las múltiples teorías. Aproveché para buscar submarinos venezolanos.

Tomando el sol después de comer un delicioso pescado con arroz colado.




Y de regreso al continente en un barco excursionista de nombre carismático: Alcatraz.
Hay muchas más fotos, pero ¿para que torturaros más?
Por la noche fuimos a ver al festival un film colombiano, titulado Entre sábanas, que si que fue una tortura.

lunes, 3 de marzo de 2008

CARTAGENA BY NIGHT. Fiesta en la Alianza Francesa.

Por la mañana nos encontramos esta invitación que, como en las películas, nos habían metido por debajo de la puerta de la habitación. Guauu! Fiestón del país invitado al Festival de Cartagena: Francia. ¿Habría ferrero rocher?

Acompañando de un mamassita bella, ya en el edificio de la Alianza Francesa, donde nos sirvieron vodka con naranja y delicias culinarias varias a discrección.

Y aluciné cuando me encuentro sentado a un señor con pinta de jubileta al que me quedé mirando un rato. Y es que claro que me resultaba familiar. Al poco me vino a la cabeza. ¡Ben Gazzara! Ni pude evitar el momento frikipeich y sacarme una foto con él.

Y al final de la noche acabamos haciendo botellón ( o latón, en este caso de cerveza) en una plaza frente a la escuela de Bellas Artes. Si es que las costumbres españolas trasciendes todas las fronteras.

Por cierto, que se nos acopló Hugo Silva, que había estado el año pasado en Benalmádena, y lo colamos en la fiesta como pareja del director del Festival de Cine de Nantes. ¡Qué de vueltas da la vida!