martes, 30 de septiembre de 2014

Felíz día blasfemo.

¡Feliz día Internacional del Derecho a la Blasfemia!

El día fue establecido el 30 de septiembre, coincidiendo con el aniversario de la publicación de dibujos satíricos de Mahoma en el diario Jyllands Posten de Dinamarca.

" No estamos tratando de ofender, pero si en el curso del diálogo y debate, la gente se ofende, eso no es un problema para nosotros. No existe el derecho humano a no ser ofendido."

Pues eso, a cagaros en las divinidades, en el conejo de Pascua o en quién os dé la (santa) gana. 

domingo, 28 de septiembre de 2014

EL CORDERO QUE NO COMÍ

Ayer mis suegros compraron el cadaver de un cordero. Entero. Lo trajeron a la casa y mi suegro se puso a despiezarlo en la casa de verano. Tuve que entrar un momento en busca de la bañera para darle un lavado a Héctor. El espectáculo era dantesco. Cenamos muy tarde y yo gastaba un hambre del quince. Del horno sacaron un humeante caldero lleno de patatas, zanahorias y pedazos de cordero. Al sacar la primera costilla, la visión de grandes bolsas de grasa pegadas al hueso me quitaron todo el hambre. Comí patatas y zanahorias con crema agria. Luego, en la cama, me dí cuenta de lo mariconazo que era. Un vikingo estonio, un hombre de campo como mi suegro (que hizo la mili en el Ejército Rojo, en Sochi, cuando Rusia se escribía con todas las letras mayúsculas: URSS) acostumbrado a hacerse la casa con sus manitas, hubiese lanzado un grito de alegría y hubiese relamido hasta la última pupa de grasa palpitante. De hecho él lo hacía, bebía cerveza y eructaba sin misericordia frente a los tristes restos de Dolly. 

Soy un puto urbanita, acostumbrado a la interacción con la carne muerta presentada en bandejas plastificadas. A veces deseo haber nacido cazurro ugrofinés, estar acostumbrado a comer patatas cocidas y carne picada cada dos días, a que lo más refinado que baja por mi gaznate sea una salchica hecha con encías de cabra. Que lo más profundo que haya leído sea el manual de instrucciones de la podadora. Que mis manos estén esculpidas a corte de clavo y astillas de madera. Que mi mayor preocupación sea si con tanta lluvia se echarán a perder los calabacines. 

Nos hemos vueltos muy "fisnos". Comemos cadáveres desgrasados, fileteados y envasados al vacío. Eso, y los coños depilados.

martes, 16 de septiembre de 2014

DE VISITA

Querido Blog. Cuantos años han pasado. Como un pecio quedaste a la deriva. Algunas veces pienso en tí y en los buenos momentos que me diste. Quisiera tener más tiempo para dedicarte, pero me resulta imposible.

He escrito un libro, se llama ESPAÑA GUERRA ZOMBI. Está en digital, en la tienda Kindle de Amazon, y estoy teniendo muy buenas críticas de los lectores.

http://www.amazon.es/Espa%C3%B1a-Guerra-Zombi-Proyecto-Betania-ebook/dp/B00MH7FGNA/ref=cm_cr_pr_product_top

Te dejo, tengo que trabajar, ir a buscar a mi hijo, el mayor. Sí, no te pongas celoso, no te pongas así...ya...no, sabes que no puedo hacerlo. 

Sí, eso sí, lo prometo, volveré a visitarte.


domingo, 25 de septiembre de 2011

BENDITA EUROPA. LA HISTORIA DE MAKARIOS


Makarios Gianakopoulos, ex-funcionario del ayuntamiento de Corinto, recibió la señal de comienzo de la jornada en el chip alojado en su corteza cerebral externa. Como cada mañana, se levantó del jergón entre maldiciones y bajó, vistiéndose cual malabarista, al Módulo de Alimentación.

En la cola de las vitaminas, mientras se cazaba las legañas, espero pacientemente su turno envuelto en la animada charla de sus compañeros portugueses e italianos. El Técnico en Irradiación, uno de los irlandeses rubicundos que poblaban la estación, le dio la dósis regular de vitamina D en solo dos segundos y finalmente se encontró frente a la Gran Cafetera, un robot Berliner Privat Rösterei UG 2500-BZW que depositó en su bandeja el aceitoso elíxir negro y un croissant minúsculo y con la textura del titanio.

Una vez realizado el insípido trámite, se colocó en una nueva cola. Frente a ellos, una gran pantalla tridimensional de brillantes colores, emitía un emocinante partido de football.

Makarios, en el fondo, se alegraba de seguir vivo. La Guerra Civil Griega había exterminado a prácticamente toda su familia y sí, ójala hubiesen sido españoles para así convertirse en Protectorado Alemán. ¿Qué le había faltado a Grecia? Las playas Canarias. Ah, y las de Mallorca. Y estar más lejos de Turquía. Bueno, a cada europeo le había tocado lo suyo.

Otro griego que de la cola se dirigió a él.

-¿Tú crees que de verdad juegan al football todavía en la Tierra?

-No.

-¿Entonces?

-Hasta que los mercados no se estabilicen...es más barato hacerlos con Realidad Virtual. Espera...¿No es ese Pelé?

-Pero los putos mercados...llevan siglos diciendo que se van a estabilizar ellos mismos.

-Callate o Henkelstrüssenmeyer te regalará un puesto en las minas abiertas de Mercurio. Nos manda para allá en un haz de neutrinos en menos de lo que tardas en decir "palatinaikos". Bastante jodidos estamos ya .

Makarios miró por uno de los ventanucos de la Estación mientras recogía su pico y su pala. La Tierra brillaba en la lejanía como un pequeño zafiro, como engarzado en la negrura espacial por el orfebre Atlas.

El otro griego gruñó mientras el ascensor de fabricación china, cargado con setenta unidades PIG, se hundía en las entrañas de Ceres.

Los díalogos en la estación no solían ser muy largos. ¿Para qué?



martes, 13 de septiembre de 2011

ADIOS, MR. SILLART, ADIOS.


Ha fallecido Jüri Sillart, director estonio nacido en 1943 y graduado como director de fotografía en el Instituto Estatal Soviético de Cinematografía, su filmografía incluye trabajos como Äratus (Awakening, 1990), Noorelt õpitud (Sunny Kids, 1992), Antosha (1995), Grisha (1996), Makond (The County, 1998), Volli, sempre Volli (2000), Peeter (2001), Leida lugu (PÖFF 2002) o Sest ma nagu linnukene... (2004).
Era además uno de los responsables de la Baltic Film & Media School, donde tuve el placer de compartir con él una larga y deliciosa conversación cinéfila, de las que solo se pueden tener un mañana de invierno. Se va un tipo amable, ingenioso y campechano, que deja de luto a los cinéfilos estonios y a los de parte del extranjero. Me quito el sombrero, Mr Sillart

lunes, 12 de septiembre de 2011

EL NO SABER

Hace más de un mes que no escribo en mi queridísimo blog. Y es que no sé nunca si tendré el tiempo o las ganas de hacerlo. La paternidad ha instalado el "no saber" en mi cabeza.

El no saber si podré dormir lo suficiente esta noche, el no saber si tendré tiempo de ver esa película antes de que el nene se despierta, de leer aquel libro, como lo habría hecho el verano pasado, el no saber si las manos frías de mi niño son síntoma de resfriado, el no saber si ese sonido que hace al respirar por la noche quiere decir que tiene la nariz atrancada, el no saber si mañana cogeré el autobús o si lloverá otrá vez y no podré hacer la compra...

Luego reflexiono y me de doy cuenta de que mi ignorancia no es unipersonal y que (¡encima!) debo dar gracias por saber lo que sé, aunque no lo sepa exactamente.


¡Qué pequeños somos todos y pobre el que se cree el centro del universo!

martes, 9 de agosto de 2011

MI VIDA IN ENGLISH

Estoy en el baño. Quiero pegarme una ducha y agarro el bote de gel de aloe vera con el que me voy a frotar gozosamente. Esta mojado y se me resbala de las manos, acabando en el suelo.

- FUCK!- exclamo malhumorado.

¿Fuck? ¿He dicho "fuck"? ¿En inglés? No "mierda" ni "joder" ni un "mecagoenelcopón".

Me doy cuenta, como si los planetas se alineasen sobre mí para desvelarme el gran misterio de la vida, de que con la excepción de mis videoconferencias por Skype, desde diciembre del 2010 mi vida prácticamente se desarrolla en la lengua de la pérfida Albión.

Sí, estudio estonio, pero en cuando en cualquier tienda detectan mi acento o alguna declinación mal hecha, me hablan en inglés.

Con mi chica hablo en inglés, leo libros en inglés (y no aquellas historias cortas que nos hacían leer en el instituto, no, tochos de más de 500 páginas), veo las noticias en inglés, los "reality" en inglés y las películas y las series en inglés. Y lo peor es que, cuando hablo con mi hijo de un mes y tres semanas, a veces lo hago en inglés, sobre todo cuando quiero que la madre entienda lo que digo.

Lo más preocupante es que empiezo a tener problemas para recordar palabras y expresiones en español.

En un terror kafkiano, temo despertarme una mañana y descubrirme tirado en el suelo, retorciéndome transformado en un rubicundo turista británico de Bristol , Sheffield o Coventry, con calcetines en las chanclas, deseando desayunar huevos con bacon, tostada y judías...y una pinta de Guinnes calentita.