lunes, 31 de agosto de 2009

OTRA VEZ EN MÁLAGA

He vuelto, estoy aquí, en la ciudad que se autoparodia constantemente.

jueves, 27 de agosto de 2009

¿QUÉ HACER EN PASTO CUANDO ESTÁS MUERTO?

Comer lechona con los amigos.


Consultar a un taitá (chamán)

Presentar el Palmarés del Festival Internacional de Cortometraje y Cine Alternativo de Benalmádena 2008 en la Universidad Cooperativa de Pasto.



Comentar algo sobre el realizador malagueño Enrique García y sus cortometrajes ante un animado auditorio juvenil.



Participar, como único extranjero, en un "panel" (mesa redonda, aunque sea cuadrada) sobre cine y distribución digital.



Despertarse cada mañana vigilado por un volcán dormido.



miércoles, 26 de agosto de 2009

COMIENDO CUY

Observen la aterradora imagen de la cabeza de ese ser de aspecto maléfico. Me refiero a lo que beso, no a mí mismo. Es un Cuy.

El cuy, cobaya o conejillo de indias (Cavia porcellus) es una especie de roedor de la familia Caviidae. Es originario de la Cordillera de los Andes.
Según me comentaron, gastrónomos famosos lo consideran un manjar y está considerado rico en Omega 3.

Un servidor fue invitado por el director del Festival de Cine de Pasto a degustar el bichito. No quise imaginarme cuantos de ellos habría en el refrigerador del restaurante. La imagen, debo confesar, me torturaba un poco.


Lo primero que nos sirven, para ir haciendo boca: higado de Cuy sobre palomitas de maiz. ¡Mmmm...que buena pinta!

Y...bueno...rico.


Luego llegó la carne. La pedí con cabeza, que dicen los expertos cuyfagos que es la mejor parte.
¿Os habeis dado cuenta de que en los documentales de aventura siempre que comen algún bicho raro, suelen decir que la parte más asquerosa (cabeza, testículos, ojo, tripa) es la más deliciosa?


A zampar. Aquello fue casi una autopsia. Capas de músculo, depósitos de grasa amarilla, costillas, huesecillos, piel frita crujiente...y tampoco estaba tan bueno como me habían dicho.


Al final honramos al animal comiéndolo. Yo no pude con todo y me llevé la mitad del cuy para el hotel. Se lo regalé a una de las recepcionistas, Jenny, que me lo había pedido si me sobraba. Casi me hizo una reverencia.

martes, 25 de agosto de 2009

LA COCHA Y LA COROTA

Más fotos de la Cocha e Isla Corota, hechas por Darío López (primero por la izquierda). Aquí, el grupito posando. Al otro lado de la foto, el control del ejército, que nos observaba divertidos.


A la actriz Paula Castaño la miraban más.

Un paisaje de los alrededores. Casitas pequeñas de madera y planchas de metal. Imitación de la arquitectura suiza.

Subido en un puente mirando los canales de agua que vierten a la laguna. Parecía que iba a llover en cualquier momento. Hubo suerte.



Eligiendo barca rodeado de casitas privadas y restaurantes de trucha y sancocho.

Ya en la patera, camino de la isla. 25.000 pesos el viaje. 5000 pesos cada uno. Menos de dos euros por cabeza.

Ya en la isla, subiendo la escalera (esta para Stultifer) que recorre los humedales.


Descansando después del paseo y quemándome la calva en un pontón, antes de volver hacia San Juan de Pasto.


lunes, 24 de agosto de 2009

LAGUNA DE LA COCHA (NARIÑO)

El último día del Festival de Cine de Pasto, ya finalizada mi labor como jurado, pude escaparme con unos amigos (incluida la bella actriz Paula Castaño) a la cercana Laguna de la Cocha.


Humedal de importancia internacional, mide 14 km de largo por 5,3 km de ancho alcanzando una profundidad máxima de 75 metros. Es la segunda laguna más grande de Colombia,


El viaje duró como dos horas entre ir y volver, también visitamos la isla de la Corota (en la foto) y comimos una deliciosa trucha arco iris.

miércoles, 19 de agosto de 2009

¡ESTOY EN LOS ANDES!

-¿Has pillado pasillo o ventana?
-Pues no lo se, pero creo que pasillo.
-Oh, que pena. Es que el Aeropuerto de Pasto es de los más peligrosos de Colombia. La pista es muy pequeña y es un barranco y...bueno, se acaba la pista y...te cagas.


Quien me contaba esto mientras esperábamos esta mañana la salida del vuelo a Pasto es un director colombiano que conocí el pasado año en Cartagena. Imagino que lo hacía para bajarme mis ánimos españoles.


Cuando el avión de Avianca, a los cuarenta minutos de vuelo, empezó a bajar hacia Pasto y me vi rodeado por los gigantes montañosos andinos, entendí lo que quería decir. Me sentía como un piloto rebelde a punto de atacar la Estrella de la Muerte.


Ya me he pateado Pasto. El hotel es pequeño y nuevo (tan nuevo que no se puede llamar al extranjero desde él...todavía), he tomado cerveza en un casino en la Plaza Central y he visitado el encuentro de culturas indígenas que se celebra en San Juan de Pasto. Paseo con un boliviano y una alemana.


Estoy a los pies de un volcán, rodeado por los Andes. ¡Qué rara es la vida! ¿O será la mía? ¿Me encontraré a Marco y a su mono Amedio?

domingo, 16 de agosto de 2009

SHOUSHI. RECUERDOS DE UNA GUERRA.

Considerada antiguamente como la capital cultural de Karabaj, Shoushi sufrió mucho en el conflicto armenio-azerí. Por su posición elevada y por estar situada a solo diez kilómetros de distancia, era ideal para bombardear Stepanakert, cosa que las tropas de Azerbayan realizaron en varias ocasiones. Al final los armenios, tras encarnizados combates, lograron tomar el control de la ciudad gracias a un único tanque.

Shoushi es también considerada como la "Jerusalem de Karabaj" por su enorme importancia para ambas comunidades. Para los azeríes es la cuna de su música y su poesía; para los armenios, la de su élite cinetifico cultural, además de uno de los centros cristianos más importantes del Caúcaso.

Como curiosidad para los amantes de la historia me gustaría señalar que el legendario comandante checheno Shamil Basayev combatió en Shoushi enrolado en las filas azeríes, a las que calificó de"ejército mediocre".

La gente, curiosa, nos observaba como lo que éramos. Turistas del occidente desarrollado y en paz impactados por los restos de la guerra. El minibus se llenó de silencio. Imagino que cada uno de nosotros agradecía a su Dios o a su fortuna el no haber vivido aquellos tiempos.

Ahora la ciudad se encuentra en una perenne reconstrucción mientras los jóvenes locales deciden entre esperar a un futuro mejor o emigrar a otras tierras en busca de estabilidad y empleo.