Parece que al final prefieren callarle la boca a Gadafi a base de llenársela de plomo. Los grandes líderes internacionales (sobre todo en presupuesto militar) se habrán puesto de acuerdo con los rebeldes en el reparto de los bidones, han convencido a algunos paises árabes para participar en la intervención (¡Qatar, ese país arabe tan representativo!) y ahora solo toca machacar, armar al enemigo del sanguinario dictador e imponer la democracia occidental sin perder soldados occidentales, que ya bastantes votos en contra les cuesta lo de Irak y Afganistán.Mientras todo esto sucede, nadie bombardeará al desconocido Hamad ibn Isa Al Khalifah que ha machacando durante días a su población en Bahreim, donde (por cierto) los EEUU tienen su principal base naval en el Golfo Pérsico.


